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BUSCANDO LA REDENCIÓN
Sobre mi cabeza, por fin, veo casi toda la ruta del Broad Peak
que tengo que recorrer. Ha salido el sol, se ha abierto el cielo
y mañana comenzaremos a subir por la montaña. Estoy
sentado en una piedra, quizás la misma en la que en tantas
ocasiones me he detenido a pensar. Miro la montaña y no
puedo dejar de sentir que estoy pagando por algo. En dos ocasiones
anteriores estuve a pocos pasos de la cima. Dos expediciones completas,
llenas de esfuerzo y riesgo, que terminaron en un querer y no
poder. La montaña no me permitió cumplir mi objetivo,
pese al empeño y a la determinación entregadas.
Ahora, una tercera campaña. No cabe duda que es un castigo
a alguno de los muchos pecados que he cometido en esta vida. Mi
sensación ahora, es de buscar la redención. De purgar
mis culpas, de quedarme en paz con la montaña y conmigo
mismo. Necesito pisar la blanca cima de esta montaña, bajar,
respirar y sentir de nuevo la calma en mi interior. A partir de
entonces todo será distinto, lo se, abriré nuevos
capítulos en mi futuro y dejaré esta pesada carga
que supone luchar por conseguir lo que ya hace tiempo que tenía
que haber logrado. He sido honesto, vuelvo a acabar el trabajo
comenzado, a luchar sin tregua de nuevo, a darlo todo por conseguir
la cima. El duro caminar por estas laderas me hará sacar
todo lo que llevo dentro, lo bueno y lo malo. Lograré encontrar
el equilibrio, la calma y conseguiré ser digno de poner
mis pies en ese punto nevado que se encuentra más allá
de lo humano. Mañana comenzará todo. Subir el material,
colocar cuerda, dormir en altura, pasar agonizante calor por el
día y un frío insoportable por la noche. Todo forma
parte del juego, de este juego. Todo es necesario para conseguir,
durante unos minutos, sentirte dueño de tu destino, señor
de tus sueños, único responsable de tus decisiones
y observar, desde el olimpo, el mundo lejano del que hemos salido.
Para conseguir eso, queda mucho, pero lo importante es haber decidido
hacerlo y estar ya en marcha, sin dudas, sin concesiones, sin
marcha atrás. Comencemos, arranquemos nuestro sueño
y que las fuerzas nos acompañen hasta donde ya lo ha hecho
nuestra mente.
Carlos pauner
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