|
SIN LA CIMA
Estoy de nuevo en mi campo base, cansado, destruido, y sin la
cima. Tras aguantar 3 días de ventisca a 7.100 m, cuando
finalmente paro el viento, salimos hacia la cima, llenos de ilusión
y de esperanza, pero la nieve recién caída y el
desgaste sufrido por pasar tantos días en altura, hicieron
su efecto. Era una requerimiento demasiado alto para unos cuerpos
maltratados por la vida en la altura. Nuestra estrategia fue la
correcta, a tenor de los partes meteorológicos que manejamos.
Luego, la montaña hizo sus caprichos y durante 3 días,
allá arrriba, sólo hubo viento y desolación.
No obstante, aguantamos, comiendo lo poco que el cuerpo te permite
a esa cota, pasando horas interminables acurrucados en nuestro
agujero, soñando con que parase el viento y tuviésemos
una oportunidad. La tuvimos, pero demasiado tarde, cuando ya nos
encontramos demasiado debilitados por la altura. Salimos a la
noche, abrimos huella en una nieve pésima y finalmente,
alas 2 de la mañana, decidimos que no teníamos opciones
de llegar de esta forma con garantías a la cima y dimos
marcha atrás. Dormimos unas horas en nuestro demasiado
conocido campo 3 y luego volvimos al campo base, a la vida, al
confort, a lo que ahora es nuestro hogar. Ahora hay que tratar
de recuperarse, de planear nuestro futuro, de conseguir salir
de este letargo en que nos ha sumido la montaña. Hoy o
mañana tomaremos la decisión, en función
de la meteo prevista, en función de la energía que
nos quede en nuestro interior. Tenemos varias opciones y vamos
a tratar de elegir la más coherente. Ahora no quedan fuerzas
para nada, sólo para dejarse llevar, para guiarse por sensaciones,
para asimilar el correctivo que nos ha impuesto esta montaña.
Todo lo que podamos decir estará muy bien, pero la realidad
es que estamos aquí abajo, sin la cumbre en el bolsillo,
pese a haber hecho un derroche de paciencia y aguante sin límites.
Todo esto pesa sobre nosotros como una gran losa de roca. Esa
es la realidad. No corren buenos tiempos para nosotros en este
rincón del mundo.
Carlos pauner
|